
Justo llegó Dios, que estaba cansado de crear a todos los animalitos (recién había terminado de crear al último, pero yo no recuerdo cual fue). Entonces se sentó junto a ellos
La jirafa dijo:- A mí me gustaría ser sabia.
Entonces Dios le ordenó que no debía hablar más, porque los que hablan mucho son los charlatanes, en cambio los sabios escuchan.
A partir de entonces la jirafa, desde allí arriba, todo lo oye y todo lo ve pero no emite ningún sonido.
FIN
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